|
Hacer uso de los iconos
que proceda para aumentar o disminuir el tamaño de las letras
11
de mayo
PRIMERA LECTURA
"Se llama Babel, porque allí confundió el
Señor la lengua de toda la tierra"
Lectura del libro del Génesis 11, 1-9
Al emigrar (el hombre) de oriente,
encontraron una llanura en el país de Senaar y se establecieron allí.
Y se dijeron unos a otros: "Vamos a preparar
ladrillos y a cocerlos."
Emplearon ladrillos en vez de piedras, y
alquitrán en vez de cemento.
Y dijeron: "Vamos a construir una ciudad y
una torre que alcance al cielo, para hacernos famosos, y para no
dispersarnos por la superficie de la tierra."
El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que
estaban construyendo los hombres; y se dijo: "Son un solo pueblo con una
sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su actividad, nada de lo
que decidan hacer les resultará imposible. Voy a bajar y a confundir su
lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo."
El Señor los dispersó por la superficie de la
tierra y cesaron de construir la ciudad.
Por eso se llama Babel, porque allí confundió
el Señor la lengua de toda la tierra, y desde allí los dispersó por la
superficie de la tierra.
"Envía tu
Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra"
Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué
grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un
manto. R.
Cuántas son tus obras, Señor, y todas las
hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. R.
Todos ellos aguardan a que les eches comida a
su tiempo; se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes
R.
Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a
ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la
tierra. R.
"El
Espíritu intercede con gemidos inefables"
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos:
Hermanos: Sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella
con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las
primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de
ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza
fuimos salvados. Y una esperanza que se ve ya no es esperanza. ¿Cómo
seguirá esperando uno aquello que ve? Cuando esperamos lo que no vemos,
aguardamos con perseverancia. Pero además el Espíritu viene en ayuda de
nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene,
pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el
que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su
intercesión por los santos es según Dios.
"Manarán torrentes de agua viva"
El
último día, el más solemne de las fiestas, Jesús, en pie, gritaba: "El que
tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí, que beba.
Como
dice la Escritura: de sus entrañas manarán torrentes de agua viva."
Decía
esto refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en
él.
Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido
glorificado | ||||||||||||||||||||