Coincidiendo con la Pascua del Enfermo, que la Iglesia en España celebra el VI domingo de Pascua, el domingo 25 de mayo, la catedral de Santa María de Tui acogió la celebración del Jubileo de los Enfermos y del Mundo de la Sanidad, enmarcado en el Año Santo que vive toda la Iglesia universal, bajo el lema «Peregrinos de esperanza». El obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, presidió la eucaristía, que contó con una amplia participación de fieles, entre los que se encontraban enfermos, agentes sanitarios, familiares y voluntarios de la Pastoral de la Salud.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue la administración del sacramento de la Unción de Enfermos a 60 personas, que lo recibieron de manos del obispo y de los sacerdotes concelebrantes, en un gesto de consuelo, fortaleza y comunión con toda la Iglesia. En relación a este sacramento, el prelado expresó que «el óleo con el que vamos a ser ungidos nos trasmite el amor y la fuerza de Dios en momentos de debilidad. Dios quiere hacerse presente en esa debilidad y recordarnos que no estamos solos».
Durante su homilía, el prelado tudense recordó que, «durante este tiempo de Pascua, la Iglesia anuncia que Cristo, el hijo de Dios, vive para siempre. Cuando miramos al Resucitado, descubrimos el amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros; un amor que se hace realidad en un montón de palabras y gestos, que se concretiza en una relación personal con cada uno de nosotros y que nos invita a la salvación».
En relación al Jubileo 2025, que el papa Francisco convocó bajo el lema «Peregrinos de esperanza», monseñor Antonio Valín subrayó la importancia de aprender a reconocer los signos de esperanza que hay en el mundo y en las personas, tal y como se expresa en la bula de convocatoria del Año Jubilar. En este sentido, elobispo exhortó a los presentes a ser esos signos visibles y tangibles de esperanza: cuidando a los enfermos, acompañando a otras personas, ofreciendo una caricia o palabra amable, valorando al pequeño por encima de las cosas grandes o trabajando de forma desinteresada y cariñosa por el bien de los demás.
El obispo de Tui-Vigo finalizó su intervención expresando que, «hoy, queremos celebrar el amor de Dios que se hace presente en nuestro corazón y en cada persona que nos encontramos; queremos celebrar el amor de Dios que nos acompaña en cada situación, en cada momento, en cada acontecimiento que nos toca vivir y sufrir. Todo ello, nos da esperanza».
Antes de finalizar la eucaristía, se compartió el testimonio de dos personas enfermas que agradecieron la labor de los voluntarios de la Pastoral de la Salud y del personal sanitarios; también compartieron su acción de gracias a Jesucristo que, en medio del sufrimiento y del dolor, les ofrece la paz y el consuelo a través de los sacramentos. También, varios usuarios del Hogar-Clínica San Rafael en Vigo realizaron, al inicio de la celebración, una breve representación catequética, para explicar el significado del logo del Jubileo 2025.
Las delegaciones de Pastoral de la Salud de Galicia, simultáneamente y en distintos lugares de la comunidad autónoma, celebraron esta eucaristía para que las personas que, entre el 5 y el 6 de abril, no pudieron asistir al jubileo en Roma, pudiesen celebrar el Jubileo de los Enfermos y del Mundo de la Sanidad. Así, fueron invitados enfermos, a cuidadores, profesionales de la salud y sanitarios, visitadores parroquiales y profesionales de los centros sociosanitarios.
La Campaña del Enfermo de este año, en consonancia con el Jubileo 2025, lleva por lema «En esperanza fuimos salvados». La Iglesia en España inicia esta campaña el 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes, con la Jornada del Enfermo a nivel mundial, y se cierra el VI domingo de Pascua, este año el 25 de mayo.