Como cada año, el tercer domingo de julio, la parroquia de San Miguel de Bouzas celebró la fiesta en honor al Buen Jesús de los Afligidos. En esta ocasión, realizó la ofrenda al Cristo el magistrado de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Germán Serrano, durante la eucaristía solemne que presidió el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín.
En su intervención, el oferente recordó la profunda devoción que, generación tras generación, ha mantenido viva esta celebración, agradeciendo la constante cercanía de Cristo con las gentes del mar y con quienes afrontan el sufrimiento, la incertidumbre o la enfermedad. «No nos dejes perder el norte, corrige nuestra maltrecha brújula que se olvida de alzar la mirada para encontrarte y para encontrarnos, para mirar al otro con ojos de profundidad», expresó Germán Serrano, rememorando las palabras del papa León XIV durante su viaje apostólico a España en el mes de junio.


Asimismo, elevó una oración por la paz en el mundo, por las familias, los jóvenes, las personas más vulnerables, los trabajadores del mar y por todos aquellos que atraviesan dificultades, invitando a los presentes a convertirse también ellos en instrumentos de cuidado, escucha y esperanza para los demás: «que ninguno se sienta olvidado y que descubran en Ti la fuerza para seguir adelante. O mejor: transfórmanos a nosotros para que sepamos cuidar, acompañar, dar, mirar y escuchar, y descubrirte en el que sufre».
La ofrenda concluyó con una súplica por Bouzas, por Vigo y por España, confiando a todos a la protección del Santísimo Cristo de los Afligidos y de la Virgen del Carmen: «Santísimo Cristo de los Afligidos, recibe la ofrenda de este pueblo que te quiere, que te venera y que año tras año vuelve a postrarse ante Ti para renovar su fe».


Durante la homilía en respuesta a la ofrenda, monseñor Antonio Valín invitó a los fieles a contemplar al Santísimo Cristo de los Afligidos como refugio y fuente de esperanza ante las dificultades. A partir de las lecturas dominicales, llamó a superar la polarización y la crispación social con paciencia, diálogo y capacidad para tender puentes, recordando que «en la barca, como en la vida, nos salvamos juntos o nos hundimos juntos». Igualmente, animó a que la devoción al Cristo de los Afligidos se traduzca en gestos concretos de cercanía, solidaridad y misericordia, haciendo de cada cristiano un sembrador de concordia y esperanza para las familias, las gentes del mar y toda la sociedad.
Para finalizar, el prelado tudense exhortó a los devotos a pedirle al Cristo, durante la procesión, «el coraje para no dejarnos arrastrar por la corriente del odio, la indiferencia o el sectarismo. Que él bendiga a los hombres y mujeres de mar. Que nos convierta en marineros audaces, capaces de navegar en tiempos difíciles, sembrando siempre concordia y esperanza, acogida e ilusión, paz desarmada y serena».


La tradicional procesión con la imagen del Cristo, que habitualmente se realiza a las 21:00 horas, dio comienzo antes de lo previsto con motivo del partido de la final del Mundial disputada entre España y Argentina. A pesar de este contratiempo, el fútbol no impidió que la devoción por el Buen Jesús de los Afligidos recorriese las calles.
Ayer, lunes, la parroquia de San Miguel de Bouzas continuó con las celebraciones en honor a la virgen del Carmen y san Telmo, con una eucaristía a las 20:00 horas, seguida de la procesión marítimo-terrestre. Hoy, martes, fiesta de san Pedro Pescador, habrá misa a las 13:00 y a las 20:00 horas, esta última seguida de procesión con el paso de la pesca milagrosa.


