Con motivo de la elección del nuevo papa León XIV, antes cardenal Robert Prevost, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, ha escrito una carta dirigida a toda la comunidad diocesana:
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Podemos hacer nuestras estas palabras del salmo 118 en la alegría de que la Iglesia ya tiene un nuevo papa, León XIV.
Luego del sentimiento de orfandad que nos dejó la muerte de Francisco, esperábamos orando por un nuevo pastor de la Iglesia universal, y ese deseo se vio realizado en esta tarde con el anuncio de un nuevo papa.
Con emoción y mucha ilusión acogemos a este pastor, dando gracias a Dios que no deja de guiar y acompañar a su Iglesia. Él nos envía un pastor y padre que quiere hacer camino con nosotros, siendo, en palabras de san Agustín, un obispo para nosotros y un cristiano con nosotros. Esas palabras hablan de proximidad y comunión, fraternidad y servicio. Él viene con el deseo de tender puentes, mediante el diálogo y el encuentro, para ser un único pueblo, siempre en paz.
Se abre un nuevo tiempo en el que seguimos caminando en esperanza, sin miedos, con ilusión y con la confianza que nos da sabernos en las manos de Dios, acompañados por todo el Pueblo de Dios peregrino. Un tiempo nuevo, de Iglesia compartida y sinodal, que busca la paz y quiere seguir siendo madre acogedora para todos, especialmente para los que más sufren.
Le damos gracias a Dios por este hombre, el pastor con el olor la oveja que precisa la Iglesia en este momento.
León, hermano, te rezamos en este rato; rezamos unidos a ti, y manifestamos nuestra comunión en fe y amor contigo. Toda esta Iglesia diocesana que camina en Tui-Vigo te acompaña con nuestro cariño, nuestra oración y nuestro compromiso de proclamar sin miedo el Evangelio del Señor Jesús; juntos en la caridad, en la tarea, en la esperanza y en la paz.
Vuestro hermano y amigo,