5 de marzo de 2026,
San Lucio

Mensaje con motivo del aniversario episcopal del obispo

20 de julio de 2025

Hace un año, en nuestra catedral de Tui, recibía la ordenación episcopal y comenzaba mi ministerio de pastor. Son muchos los sentimientos que evocan los recuerdos de aquella jornada. No sé cómo la vivisteis vosotros, sí sé lo que marcó en mí: muchas emociones, muchos rostros amigos y desconocidos, muchos sueños y esperanzas, muchas expectativas… Tanto los que vinieron de lejos cómo los de aquí pudimos vivir una jornada de fe, comunión, fraternidad.

Un año después resuena en mí una palabra que me acompañó cada día: gracias. No podo decir otra cosa. Fue y está siendo un regalo todo lo vivido. En estos meses pude ir conociendo la diócesis, muchas parroquias, pero, sobre todo, fui conociendo muchos rostros, con sus historias particulares, con sus inquietudes e ilusiones. Encontré mucha gente buena, cercana, cariñosa, comprometida, que vive el Evangelio, que se siente Iglesia-comunidad, y que ama a su tierra. Descubrí la fuerza y pasión de muchos curas, consagrados y consagradas y seglares que día a día estáis construyendo Reino en esta Iglesia particular, y que lo hacéis de manera callada, discreta, pero constante. Y todo esto, me fue ganando el corazón hasta hacerme sentir uno de vosotros. Así me siento, y así os quiero. Me costó salir de mi tierra y diócesis, allí quedaron mis referencias, amigos, familia… pero encontré aquí un hogar, una familia, una comunidad. ¡Gracias!

Sé que tenemos un largo camino que andar en esta aventura de ser y vivir en Iglesia; os invitaba a soñar, y lo sigo haciendo. No dejo de soñar con una Iglesia diocesana más cercana al Evangelio, más fraterna, más acogedora, más familiar… Y creo que los sueños pueden hacerse realidad; ya lo están siendo… Me gustaría que esa capacidad de soñar que cada uno lleva en su interior no se desvanezca; por el contrario, aprovechémosla para seguir buscando nuevos caminos, para dejar cuanto nos sobre y estorbe, para salir al encuentro de cada persona, para seguir anunciando a Cristo y su Reino, haciéndolo con esperanza y mucha alegría. En esta Iglesia hay mucho andado —y bien andado—; nos tocan seguir caminando sin cansar, y hacerlo juntos, sin que nadie se sienta al lado del camino, olvidado o abandonado. Cuando pienso en esta Iglesia particular recuerdo aquellas palabras del bienquerido papa Francisco: todos, todos, todos. Estamos invitados todos, todas, y estamos llamados a salir a todos; esta es la Casa de todos y nadie puede quedar fuera. Y si en algún momento alguien se siente cansado o tentado a marchar… nos ayudaremos y saldremos adelante en comunidad.

Tenemos muchos retos, vamos a iniciar un trabajo para conocer bien nuestra realidad, cómo estamos, cuáles son nuestras fuerzas, fortalezas y debilidades, también las oportunidades… Así partiendo de la realidad podremos planificar, todos, los caminos por los que caminar en el futuro en la diócesis. Supondrá cambios, acoger iniciativas nuevas, dejar otras que ya dieron de sí todo el que podían… En definitiva, supondrá vivir —sí, ¡vivir!— con ilusión y mucho ánimo. Cómo nos recuerda el apóstol Pablo, el amor de Cristo es el que nos apremia (2 Color 5,14), y ¡pobre de mí si no predico el Evangelio! (1 Color 9, 16).

Os agradezco de corazón vuestra acogida de hermano. Gracias también por vuestra paciencia y por enseñarme —todos y todas— a ser pastor en medio de vosotros. Renuevo mi disponibilidad, contad con mi capacidad de trabajo y servicio, con mi cercanía y entrega. Este don del Señor de ser Iglesia en esta tierra lo recibimos juntos, y juntos, lo acogemos y lo llevamos adelante. Sé que estamos siempre en sus manos.

Fue un año intenso, un año de vida, donde la Iglesia de Tui-Vigo me ganó el corazón y me hace sentir orgulloso de tanto compromiso y pasión. Esta es una Iglesia que quiere ser fiel a la misión encomendada, que quiere salir a los caminos y abrirse a las heridas del mundo. ¡Gracias a todos y todas!

No dejéis de rezarme. Yo os rezo cada día.

¡Feliz fiesta a todos y todas, en este día y siempre!

 

+ Mons. Antonio Valí Valdés

Obispo de Tui-Vigo