14 de marzo de 2026,
Santa Matilde

Mensaje con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, 10 de noviembre de 2024

Con el paso de los años nos vamos haciendo miles de preguntas —entre estas: cómo plantearnos la vida, qué hacer en este mundo que nos toca vivir, de qué manera…— y hay que reconocer que no es fácil dar una respuesta. Como seguidores de Jesús, aquel que nos provoca y cuestiona siempre, esas preguntas se plantean de muchas maneras: «Pedro, ¿me amas?», «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres», «Sígueme»… En todas, la iniciativa siempre viene de Jesús que nos invita a estar con él y a seguirlo.

¿Para quién eres? Esta es la cuestión de los seguidores de Jesús. Cada uno hemos de hacernos la pregunta: a qué misión nos envía Jesús, a qué entrega, a qué nos llama. No es un tema para un grupo de selectos; no, es fruto de nuestra vocación bautismal. Todos somos llamados a la vida por el Dios que nos ama; llamados al amor que se expresa en una relación personal con ese Dios; llamados a vivir el reino y a anunciarlo presente en el mundo; llamados a construir Iglesia y a trabajar en ella, porque todos somos discípulos-misioneros en la Iglesia y en el mundo.

Esta llamada se concreta en acciones, estilos, iniciativas… compromisos concretos en la comunidad. Celebramos en este mes de noviembre el Día de la Iglesia Diocesana recordándonos nuestro compromiso personal y comunitario en nuestra diócesis. ¿Para quién soy? Somos luz en esta Iglesia particular de Tui-Vigo. Aquí respondemos a la llamada que nos hace el Señor y aquí concretamos nuestro compromiso compartiendo la vida y la fe, el tiempo y nuestro quehacer, las ilusiones y acciones, nuestros recursos humanos, pastorales y económicos.

Busca en tu interior el sentido de tu vida. En este momento y en esta tierra, en esta Iglesia que camina en Tui-Vigo, eres invitado a ser la voz de los que no tienen voz, la ilusión de quien comienza cada día, la cercanía con los más desfavorecidos, el compañero de los más pequeños, el amigo de los que buscan, el Evangelio que se hace compromiso real… y hacerlo en la comunidad-Iglesia de los seguidores de Jesús. Él invita a cada uno a seguirlo, a dejar atrás lo que nos ata y lanzar las redes en su nombre.

Hoy también Jesús nos dice: «¿me amas?, ¡sígueme!». Hoy y cada día, desnudos ante Dios y los hermanos, tenemos que preguntarnos: ¿para quién soy?

Tú, ¿para quién eres?

 

+ Mons. Antonio Valín Valdés

Obispo de Tui-Vigo