Hoy, jueves 18 de diciembre, se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Migrante, fecha proclamada por las Naciones Unidas en el año 1990. La delegación de Personas Migrantes de la diócesis de Tui-Vigo se suma a esta jornada a través del siguiente comunicado con el que reafirma su compromiso con todas las personas migrantes.
La delegación diocesana de Personas Migrantes quiere expresar su reconocimiento y valoración positiva de la migración como un aporte fundamental a nuestra sociedad y a nuestras comunidades cristianas.
Las personas migrantes contribuyen de manera decisiva al desarrollo social, cultural, económico y espiritual de nuestros pueblos. Con su trabajo, su esfuerzo cotidiano, sus valores y su fe, enriquecen la vida comunitaria y nos ayudan a crecer en diversidad, solidaridad y fraternidad universal.
Desde la Iglesia, reconocemos que la migración no es solo un fenómeno social, sino también una oportunidad de encuentro que nos interpela como creyentes. En este sentido, hacemos un llamado a abrir puertas, derribar muros y tender puentes, promoviendo actitudes de acogida, respeto y acompañamiento.
Inspirados por la exhortación pastoral de la Conferencia Episcopal Española «Comunidades acogedoras y misioneras», invitamos a todas las parroquias, movimientos y agentes de pastoral a configurar su acción pastoral desde la hospitalidad, reconociendo a las personas migradas no como destinatarias pasivas, sino como sujetos activos de evangelización y vida comunitaria; los migrantes tienen mucho que decirnos de Dios.
En este Día Internacional del Migrante, renovamos nuestro compromiso de trabajar por una sociedad y una Iglesia que sean verdaderamente casa para todos, donde nadie se sienta extranjero y donde la diversidad sea vivida como un don precioso de Dios.