Ayer, 20 de octubre, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, y el vicario de Pastoral, José Vidal, presentaron, en el Seminario Mayor «San José», el nuevo Plan Pastoral para el curso 2025-2026 que, además de recoger la programación específica de cada delegación, pretende elaborar un análisis de la realidad diocesana actual. Durante su intervención, el prelado tudense subrayó que «toda la comunidad diocesana —sacerdotes, vida consagrada y seglares— es invitada a llevar adelante nuestra vocación de discípulos misioneros. Esto nos obliga a buscar caminos e iniciativas nuevas». Asimismo, invitó a todos los presentes a implicarse en esta ilusionante etapa: «estamos en un momento de cambio en nuestra diócesis —comentó en relación con los nombramientos publicados durante las últimas semanas—. Todo esto forma parte de un proyecto en el que tenemos que creer y al que tenemos que sumarnos todos y todas».
El sínodo sobre la Sinodalidad, la formación integral —no sólo intelectual, sino también pastoral y espiritual—, la atención a los pobres y el 800 aniversario de la catedral de Tui son los cuatro ejes que el prelado tudense quiso destacar para este nuevo curso. Para ello, puso de manifiesto la importancia de «seguir creando e implementando estructuras de comunión», como los consejos parroquiales o las unidades pastorales; la necesidad de fomentar los ministerios laicales, para «ser una Iglesia de puertas abiertas para todos y todas»; la centralidad de la caridad en la acción pastoral, constituyendo nuevos grupos de Cáritas, de atención a los más necesitados; y potenciando el compromiso diocesano en torno a la efeméride del templo catedralicio, Iglesia madre de la diócesis.


Por su parte, el vicario de Pastoral, José Vidal, explicó que, para llevar a cabo ese análisis de la realidad que centra el Plan Pastoral 2025-2026, se elaboraron ocho cuestionarios anónimos para diferentes grupos de personas —parroquias, sacerdotes, agentes de pastoral, fieles y personas no practicantes, que sean o no creyentes—. Estas encuestas se dividen en tres bloques: el primero, busca recabar información objetiva de las diferentes parroquias, congregaciones de vida consagrada y movimientos o asociaciones laicales; el segundo, pretende recolectar datos de carácter subjetivo de sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral —aquellas personas con algún tipo de compromiso o responsabilidad en la comunidad parroquial-diocesana, en algún grupo, movimiento o asociación—; y, finalmente, se quiere recopilar información de los fieles en general, personas no practicantes —creyentes o no—, que pueden ofrecer una mirada externa de la realidad eclesial.
Los cuestionarios podrán cumplimentarse on-line —a través de la web diocesana— o en papel enviándolos por correo postal o e-mail. Las personas interesadas en hacerlo por la vía telemática podrán hacerlo a partir del 1 de noviembre de 2025. En el caso de los tres primeros cuestionarios sobre información objetiva, el plazo para enviar la respuesta finaliza el 21 de diciembre de 2026; en lo que se refiere al resto de encuestas, deben cumplimentarse antes del 28 de febrero de 2026.
Las presentaciones por diferentes zonas del territorio diocesano continuarán hasta el próximo jueves 30 de octubre:
- Martes 21 de octubre, a las 20:30 horas, en el salón parroquial de Santiago de Redondela
- Jueves 23 de octubre, a las 20:30 horas, en el salón parroquial de Santa María de O Porriño.
- Lunes 27 de octubre, a las 20:00 horas, en el Seminario Menor «San Paio» en Tui.
- Martes 28 de octubre, a las 20:00 horas, en convento de San Diego de Canedo, en Ponteareas.
- Jueves 30 de octubre, a las 20:00 horas, en la Guardería San José de Borreiros, de Misioneras de María Mediadora.
Tanto el obispo de Tui-Vigo, como el vicario de Pastoral, concluyeron el acto reiterando la necesaria colaboración de todos y todas para poder llevar a cabo el análisis de la realidad socio-religiosa actual de la diócesis. Los resultados serán presentados en mayo ante el Consejo diocesano de Pastoral, para poder desarrollar nuevas acciones que se adapten a la situación real que vive esta Iglesia particular.