En la madrugada del martes 7 de abril, martes de la Octava de Pascua, falleció en Vigo, a la edad de 83 años, D. Jose Luis Portela Trigo párroco de S. Martín y S. Campio de Figueiró, Santiago de Estás y S. Pedro de Forcadela.
D. José Luis nació en Salcidos en el verano de 1942. El 29 de junio de 1969, solemnidad de S. Pedro y S. Pablo, fue ordenado sacerdote en la ciudad de Vigo. A las pocas semanas de recibir la ordenación fue nombrado ecónomo de las parroquias de S. Campio de Figueiró y Santiago de Estás. Un año más tarde se haría cargo también de S. Pedro de Forcadela. A lo largo de más de 55 años D. José Luis, gastó con magnanimidad su vida sacerdotal al frente de estas parroquias. Años más tarde – en enero de 2022- será nombrado administrador parroquial de S. Vicente de Barrantes y Sta. María de Pinzás.
A lo largo de su ministerio sacerdotal muchas y diversas fueron las encomiendas pastorales que D. José Luis afrontó con entusiasmo y alegría: Profesor de religión, párroco, ecónomo diocesano, arcipreste, canónigo fabriquero de la Santa Iglesia Catedral…
Tal vez, entre todas ellas, tenemos que destacar su servicio a la curia diocesana a lo largo de 40 años. 30 de estos 40 años “en el Paraíso de Teis” como él solía llamar a las oficinas del obispado ubicado en Dr. Corbal. En la Curia y en la Diócesis D. José Luis será recordado con admiración y gratitud, entre muchas otras cosas, por haber confeccionado el Catálogo de Bienes Inmuebles y posteriormente el de Muebles de nuestra Diócesis.
Trabajo ímprobo que comenzó en diciembre de 1978 y le llevó a recorrer durante más de 20 meses, cada rincón de la Diócesis para confeccionar el primer Catálogo diocesano de Bienes e Inmuebles de Galicia. Esto le supuso jornadas maratonianas de mucho coche, poca comida y escaso sueño para que después de 96200 kms -más de dos veces la circunferencia de la tierra- la Diócesis tuviese ubicadas, ordenadas y catalogadas sus propiedades.
D. José Luis además de un trabajador nato, fue «un obrero entregado en la viña del Señor». Y si bien es cierto que los Bienes Inmuebles de la Diócesis son importantes, las almas lo son mucho más.
Así lo atestigua el desvelo por sus parroquias y la atención al Santuario de S. Campio de Lonxe. Un recinto único y singular, al cual las personas se acercan “ para buscar la paz del alma, la ayuda del cielo y la escucha del confesor» como siempre solía repetir D. José Luis.
En este año que celebramos 800 años de la Dedicación de la Catedral de Tui, damos gracias a Dios y elevamos nuestra súplica confiada a María Asunta a los Cielos por el eterno descanso de D. José Luis, quien tal vez por “defecto profesional” estará buscando una buena parcela junto al Señor.
Alberto Montes
Delegado de Medios de Comunicación