4/06/2020

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San Francisco Caracciolo

Indicaciones diocesanas para la puesta en marcha del culto público

Indicaciones diocesanas para la puesta en marcha del culto público

Vigo, 07-05-2020

Estimados sacerdotes, miembros de vida consagrada y seglares.

A partir del próximo lunes 11 de mayo se restablece el culto público. Este es un acontecimiento importante para cada comunidad cristiana, que está deseosa de acercarse a su iglesia para poder rezar, pedir por los que han muerto y encomendar el trabajo de aquellos que se han entregado con generosidad a lo largo de estos días difíciles. También lo es para el conjunto de la sociedad civil, en el que la Iglesia y las iglesias están encarnadas; la apertura de los templos es un signo de la normalización de nuestras vidas.

Con todo debemos ser cautelosos y cumplir las indicaciones de las autoridades sanitarias. A este respecto la Conferencia Episcopal Española publicó, el pasado 29 de abril, una Nota con algunas medidas a seguir. La diócesis de Tui-Vigo asume el contenido de dicha Nota y, después de consultar con los arciprestes y con el Consejo Episcopal, la complementa con algunas observaciones propias.

Las iglesias deben ser espacios seguros. Por esta razón hacemos públicas las siguientes recomendaciones, que no debemos ver como restrictivas sino como unas medidas necesarias para salvaguardar y proteger la salud de las personas. Por ello debemos acogerlas con espíritu de colaboración y comunión, sin intentar convertir nuestro criterio particular en norma ni nuestro deseo en ley.

Invitamos pues a sacerdotes, miembros de vida consagrada y seglares, a que conozcan y cumplan estas orientaciones, con el deseo y la esperanza de que, más pronto que tarde, volveremos a poder llenar con júbilo nuestros templos.

José Vidal Novoa

1. Fases de aplicación

La desescalada se desarrollará en cuatro fases:

  • Fase 0: (fecha estimada: del 4 de mayo al 10 de mayo)

Mantenemos la situación actual. Culto sin pueblo. Atención religiosa personalizada poniendo atención especial a los que han perdido a seres queridos. Preparamos en cada diócesis y parroquias las fases siguientes.

  • Fase 1: (fecha estimada: del 11 de mayo al 24 de mayo)

Se permite la asistencia grupal, pero no masiva, a los templos sin superar el tercio del aforo, con eucaristías dominicales y diarias. Quizá con preferencia al acompañamiento de las familias en su duelo.

  • Fase 2: (fecha estimada: del 25 de mayo al 7 de junio)

Restablecimiento de los servicios ordinarios y grupales de la acción pastoral con los criterios organizativos y sanitarios –mitad del aforo, higiene, distancia– y medidas que se refieren a continuación.

  • Fase 3: (fecha estimada: del 8 de junio al 21 de junio)

Vida pastoral ordinaria que tenga en cuenta las medidas necesarias hasta que haya una solución médica a la enfermedad.

2. Disposiciones de carácter general

  • Se prorroga la dispensa del precepto dominical.
  • Se invita a las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren la conveniencia de no salir de sus domicilios.
  • Los sacerdotes en activo que por edad o enfermedad puedan ser grupo de riesgo quedan liberados, si lo consideran oportuno, de la atención al culto. Deberán comunicárselo al arcipreste para gestionar las celebraciones extraordinarias que pueda haber en esas parroquias.
  • Se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general
  • Las pilas de agua bendita continuarán vacías.
  • Las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.

3. A la entrada de la celebración

  • Los párrocos buscarán personas que colaboren para organizar la entrada, colocación, movilidad y salida de los fieles.
  • Cada parroquia hará público el número máximo de personas que pueden acceder al templo, tomando como criterio de referencia la distancia de seguridad, que está establecida en 2 metros.
  • Ofrecer gel hidroalcohólico o algún desinfectante similar, a la entrada y salida de la iglesia.

4. A tener en cuenta durante la liturgia

  • Evitar los coros en la parroquia: se recomienda mantener un solo cantor o algunas voces individuales y algún instrumento. No habrá hoja de cantos ni se distribuirán pliegos con las lecturas o cualquier otro objeto o papel.
  • Extremar el cuidado y la desinfección de aquellos objetos que pueden ser usados por varias personas: libros litúrgicos, micrófonos…
  • Por razones de higiene y para evitar la proximidad física se recomienda dejar las cestillas en las puertas del templo para que los fieles, al salir, depositen allí sus limosnas.
  • El cáliz, la patena y los copones, estarán cubiertos con la “palia” durante la plegaria eucarística.
  • El sacerdote celebrante desinfectará sus manos al empezar el canon de la misa e inmediatamente antes y después de distribuir la comunión a los fieles. Los demás ministros de la comunión antes de distribuirla.
  • El saludo de paz se puede suprimir, en caso de no hacerlo se buscará un gesto que evite el contacto directo.
  • El diálogo individual de la comunión (“El Cuerpo de Cristo”. “Amén”), se pronunciará de forma colectiva después de la respuesta “Señor no soy digno…”, distribuyéndose la Eucaristía en silencio.
  • Se recomienda encarecidamente la comunión en la mano.
  • En el caso de que el sacerdote fuera mayor, establecer ministros extraordinarios de la Eucaristía para distribuir la comunión.

5. A la salida de la celebración

  • Al final de la celebración se recordará a los fieles que no deben agruparse en el atrio de la iglesia. Conviene establecer la salida ordenada de la iglesia.
  • Después de cada celebración se desinfectarán los objetos que han podido ser tocados: bancos, manillas, pomos, etc. Para esta limpieza, que pueden hacer personas voluntarias, se usará algún producto desinfectante o una mezcla de 10 partes de agua y 1 de lejía.

6. Otras celebraciones

  • La celebración del Sacramento de la reconciliación y los momentos de escucha de los fieles:
    • Además de las medidas generales, se ha de escoger un espacio amplio, mantener la distancia social asegurando la confidencialidad. Tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarilla. Al acabar, se aconseja reiterar la higiene de manos y la limpieza de las superficies.
  • Bautismo:
    • Rito breve. En la administración del agua bautismal, hágase desde un recipiente al que no retorne el agua utilizada, evitando cualquier tipo de contacto entre los bautizandos. En las unciones se puede utilizar un algodón o bastoncillo de un solo uso, incinerándose al terminar la celebración.
  • Confirmación:
    • Quedan suspendidas hasta nuevo aviso.
  • Matrimonio:
    • Los anillos, arras, etc., deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes. Manténgase la debida prudencia en la firma de los contrayentes y los testigos, así como en la entrega de la documentación correspondiente.

Sobre la celebración de los Sacramentos de la iniciación cristina y del matrimonio remitimos a la Nota publicada por la Vicaría de Pastoral el 21 de abril del año en curso.

  • Unción de enfermos:
    • Rito breve. En la administración de los óleos puede utilizarse un algodón o bastoncillo como se ha indicado anteriormente. Los sacerdotes muy mayores o enfermos no deberían administrar este sacramento a personas que están infectadas por coronavirus. En todo caso, obsérvense las indicaciones de protección indicadas por las autoridades sanitarias correspondientes.
  • Exequias de difuntos:
    • Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la misa dominical. Aunque sea difícil en esos momentos de dolor, insistir en evitar los gestos de afecto que implican contacto personal y la importancia de mantener distancia de seguridad.
    • A partir de la Fase 1 podrán asistir a la inhumación en el cementerio un máximo de 15 personas.

Las personas asistentes a estas celebraciones sacramentales serán miembros de la familia o cercanos a la misma, sin sobrepasar nunca el aforo señalado.

  • Concelebración:
    • Hasta que no se aplique la 3ª fase, la concelebración solo está permitida a los sacerdotes que tienen vida en común.
  • Fiestas y romerías:
    • Conviene informar con antelación a las autoridades civiles por si hubiese algún impedimento o si fuese necesaria la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
    • Se organizarán de manera que se eviten aglomeraciones: incrementando el número de Misas y/o celebrando en un espacio abierto y amplio, o colocando altavoces hacia el exterior.
    • Allí donde la romería implica también una fiesta profana se valorará la oportunidad de dialogar con la Comisión de Fiestas para coordinar acciones.
    • Quedan suprimidos, hasta nuevo aviso, aquellos gestos de la religiosidad popular que impliquen contacto físico: besar las imágenes, tocarlas…
    • Las procesiones que ocupen el espacio público deberán contar con los permisos necesarios que requiera la autoridad local y acomodarse a las condiciones que exijan.
    • Si se previese que no se van a dar las condiciones para garantizar los niveles de seguridad sanitaria que se nos exigen, se deberá suprimir la celebración.

7. Visitas a la Iglesia para la oración o adoración del Santísimo

  • Seguir las pautas generales ofrecidas, evitando la concentración y señalando los lugares para la oración y la adoración.
  • No permitir visitas turísticas en las fases 1 y 2 de la desescalada.

8. Utilización de dependencias parroquiales para reuniones o sesiones formativas

  • Las reuniones de tipo pastoral se podrán tener a partir de la segunda fase, con un máximo de 1/3 de aforo en lugares cuyo aforo habitual es de 50 personas, respetando la distancia de seguridad y la utilización de mascarillas.

En la tercera fase el aforo pasa a ser de 1/2 en lugares de un aforo habitual de 50 personas y de 1/3 en lugares de un aforo habitual de 80 personas en las mismas condiciones de distancia y utilización de mascarillas.

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