El domingo 28 de junio, a las 13:0 horas, la catedral de Santa María de Tui despidió a la imagen procesional de Nuestra Señora de A Franqueira, que, desde el sábado 21, permaneció en el templo catedralicio para celebrar el Año Jubilar que la diócesis de Tui-Vigo está viviendo para celebrar el VIII centenario de la dedicación de la catedral tudense. El deán del cabildo, José Diéguez, presidió la eucaristía de despedida acompañado por el párroco de A Franqueira, Javier Alonso.


Durante la celebración, José Diéguez expresó que fue «una alegría haber tenido en estos últimos días en nuestra Santa Iglesia Catedral la imagen procesional de la bienaventurada virgen María, nosa señora da fonte da Franqueira, por lo que significa esta devoción en la diócesis». Así, declaró que «todas las devociones de la virgen son, y han de ser, para nosotros entrañables, pues todas nos hablan de la fidelidad de María, aquel amor primero con el que Dios padre la señaló y la bendijo».
Desde su llegada a Tui el 21 de junio, centenares de devotos de la virgen se acercaron, diariamente, hasta el templo catedralicio para rezar el rosario y celebrar la misa, ante la imagen de A Franqueira. Además, el viernes 26 de junio, el sacerdote Ángel Carnicero, delegado de Pastoral Vocacional y formador en el Seminario Interdiocesano «Apóstol Santiago», impartió la conferencia «María, madre de la Iglesia».


El 20 de abril de 2025, la Santa Sede aceptó la petición del obispo de Tui-Vigo para la concesión del Año Jubilar particular a esta diócesis con motivo del 800 aniversario de la dedicación de la catedral tudense. Esto comporta también la concesión de gracias especiales en forma de indulgencia plenaria —manifestación concreta de la misericordia de Dios, que supera los límites de la justicia humana y los transforma—. Por eso, este año es una oportunidad para «volver a nuestras raíces, a lo que fuimos y a lo que somos», para que la catedral «se convierta en una casa de puertas abiertas y en un hospital de campaña» y «para comprender mejor el ser Iglesia», afirmó monseñor Antonio Valín durante la inauguración del Jubileo.

