17 de marzo de 2026,
San Patricio

La CONFER de Tui-Vigo organizó una peregrinación jubilar a A Franqueira

La CONFER de Tui-Vigo organizó una peregrinación jubilar a A Franqueira
FOTO.- Religiosos y religiosas en el santuario de A Franqueira | © CONFER de Tui-Vigo

El pasado sábado 7 de junio, la CONFER de Tui-Vigo organizó una peregrinación jubilar al santuario de Nuestra Señora de A Franqueira, para celebrar así, el final del curso pastoral. La Hna. Rosa, HMA, comparte un breve testimonio de la jornada en la que, además de los momentos de oración, también hubo lugar para visitar Ribadavia.

El sábado 7 de junio, amanecía soleado después de unos días de lluvia. La CONFER de Tui – Vigo se preparaba, con el entusiasmo que le caracteriza, para iniciar la excursión de fin de curso. Este año, es especial, porque coincidiendo con el año jubilar, que lleva como lema «Peregrinos de esperanza», se decidió ganar juntos el Jubileo con una peregrinación al santuario de Nuestra Señora de A Franqueira, decretado uno de los cuatro templos jubilares de la diócesis tudense.

En A Franqueira nos esperaba el párroco, Javier Alonso do Campo, que nos acogió con alegría. Como peregrinos, comenzamos la jornada con una procesión, deseando de unir nuestro caminar como hermanos y hermanas en este año jubilar. Posteriormente, celebramos juntos la eucaristía presidida por el presidente diocesano de la CONFER, el sacerdote dominico Edgardo Quintana, y concelebrada por varios religiosos sacerdotes.

Finalizada la eucaristía, nos pusimos en camino hacia Ribadavia. Allí, pudimos admirar la belleza de los viñedos de Viña Costeira y disfrutar de unas vistas increíbles del río Miño, rodeado de la magia del Ribeiro; también disfrutamos de sus bodegas y descubrimos el proceso de elaboración de sus productos, degustando al final alguno de sus vinos. A continuación, compartimos el almuerzo.

Por la tarde, visitamos Ribadavia, una de las villas más interesantes de Galicia en cuanto a la presencia de una gran cantidad de monumentos históricos y la conservación de una buena parte de su arquitectura religiosa, popular y nobiliaria.  Durante nuestro recorrido, pudimos conocer diversos templos —Santo Domingo, el de la Virgen del Portal, el de San Juan o la iglesia de Santiago— y visitar la torre del campanario en la plaza mayor. ¡Una maravilla!

Para terminar nuestra excursión, como broche de oro, nos fuimos a ver las impresionantes ruinas del monasterio de Melón.

Agradecemos la oportunidad de poder disfrutar de tanta riqueza juntos, creando fraternidad y caminando en sinodalidad.

Hna. Rosa (HMA)