En el marco de la solemnidad litúrgica de Pentecostés, el sábado 7 de junio, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, presidió la eucaristía con motivo del Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar, en la concatedral-basílica de Santa María de Vigo. Esta celebración fue uno de los actos previstos en la programación de la XLII Semana de Apostolado Seglar que, entre el 2 y el 8 de junio, organizó en la ciudad olívica la delegación episcopal de Apostolado Seglar de la diócesis.
Durante la eucaristía, que contó con la participación de representantes de diferentes movimientos y asociaciones laicales presentes en la diócesis de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín recordó que «Pentecostés es la fiesta de la diversidad —de dones, carismas…—, en la que caben juntas todas las culturas y toda condición humana». En este sentido, «el Espíritu habla de crear comunidad, del nacimiento de la Iglesia, de romper con miedos que atenazan, de confianza, de riesgo en la misión y en el ejercicio de la misericordia. El Espíritu nos invita a ser fermento en la masa con la alegría del Evangelio», subrayó el prelado.
El obispo de Tui-Vigo finalizaba su intervención invitando a acoger la presencia del Espíritu Santo, que renueve y fortalece para llevar a cabo la misión del Reino: «con el Espíritu somos curados, liberados, transformados. El Espíritu nos recuerda que somos hijos amados de Dios; nos recuerda las palabras de Jesús y nos enseña que caminos tomar y cómo caminar juntos. Es quien hace siempre joven a la Iglesia, quien la renueva y le quita ese olor tantas veces rancio y húmedo que aleja a la gente».
El martes 3 de junio, la diócesis de Tui-Vigo inauguró la XLII Semana de Apostolado Seglar con una mesa redonda titulada «¿Para quién soy? Llamados a la Misión», en la que se compartieron diferentes testimonios del Congreso nacional de Vocaciones —una veintena de personas de la diócesis tudense asistieron a este encuentro en Madrid, el pasado mes de febrero—. Además de esta mesa redonda, el jueves 5 de junio, el doctor en Historia y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, Anxo Rodríguez Lemos, impartió la conferencia «Remisión, libertad y gracias; repaso por las raíces, el sentid(s) y la historia de los Jubileo».


Cada año, coincidiendo con la solemnidad de Pentecostés, la Iglesia en España celebra el día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Bajo el lema «Testigos de esperanza en el mundo», los obispos de la Conferencia Episcopal Española han recordado dos eventos importantes: el Sínodo sobre la Sinodalidad y el Congreso de Vocaciones, que se celebró el pasado mes de febrero, «como expresión de la comunión eclesial, son signos de esperanza para nuestra Iglesia que anhela seguir haciendo camino, subrayando la diversidad de vocaciones para la misión evangelizadora. La vocación de la Iglesia es la misión, el anuncio explícito de Jesucristo con palabras y con obras».