El 30 de noviembre, a las 12:00 horas, la diócesis de Tui-Vigo inauguró el Año Jubilar con motivo del VIII centenario de la catedral de Santa María de la Asunción de Tui. La eucaristía estuvo presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto. Además de los obispos de Galicia y el arzobispo de Braga, concelebraron los miembros del cabildo catedralicio de Tui-Vigo, los deanes de las catedrales de Lugo, Ourense y Compostela, clero extradiocesano, sacerdotes de la diócesis de Tui-Vigo y diáconos. También acudieron las autoridades principales de la Xunta de Galicia, del Parlamento de Galicia y del ayuntamiento de Tui, así como autoridades civiles y militares que tienen jurisdicción y presencia en el territorio diocesano.
Previamente a la celebración, el deán de la catedral, José Diéguez Dieppa, acompañado por los miembros del cabildo catedralicio, procedió a la apertura del altar de la Reliquias para su ostensión extraordinaria —veneración de las reliquias—, durante el domingo 30 de noviembre y el lunes 1 de diciembre. Cabe recordar que el altar de las Reliquias sólo se abre durante la festividad del beato Pedro González Telmo, patrón de la diócesis de Tui-Vigo, de la ciudad tudense y de los marineros.


Durante su homilía, el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto, expresó que «este aniversario no es nostalgia: es una memoria agradecida, y no sólo memoria del pasado, sino “memoria del futuro”, que nos recuerda que también nosotros estamos llamados hoy a ser piedras vivas, para que la Iglesia siga siendo aquella comunidad donde los pueblos encuentren y reaviven la esperanza, aquella que no defrauda». En este sentido, «si algo nos enseña la historia de esta Catedral es que la fe ha sostenido a generaciones enteras, incluso cuando el mundo parecía oscurecerse. Hoy también nosotros necesitamos una fe despierta, capaz de mirar el futuro con serenidad desde aquella esperanza en Dios que no declina», destacó el prelado compostelano.
Al hilo del Adviento, tiempo litúrgico de preparación para la Navidad que la Iglesia inaugura hoy, monseñor Francisco José Prieto subrayó que «la mejor manera de celebrar este aniversario es acoger el Adviento como un tiempo de renovación» e invitó a «que cada familia, cada comunidad parroquial, cada servidor de esta Iglesia diocesana se sienta parte de esta historia que continúa». Finalizó con un deseo: «que este Año Jubilar en la diócesis de Tui-Vigo os anime, y nos anime, a renovar la esperanza, a construir una Iglesia más acogedora, más misionera, más luminosa».
Antes de finalizar la celebración, Guillermo Juan Morado, miembro del cabildo catedralicio, leyó el decreto de la Penitenciaria Apostólica, dicasterio de la curia romana, aprobado el 20 de abril de 2025, por el cual la Santa Sede aceptó la petición de monseñor Luis Quinteiro, entonces obispo de Tui-Vigo, para la concesión del Año Jubilar particular a esta diócesis con motivo del 800 aniversario de la dedicación de la catedral tudense. Esto comporta también la concesión de gracias especiales en forma de indulgencia plenaria —manifestación concreta de la misericordia de Dios, que supera los límites de la justicia humana y los transforma—.


Al término de la eucaristía, se procedió a los discursos de las autoridades: el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro; el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín; y el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel A. Santalices. El regidor tudense expresó que «al celebrar este VIII centenario, reafirmamos el firme compromiso de esta ciudad con los valores de la libertad, de la democracia y de la igualdad. Que este aniversario sirva para renovar los lazos que nos unen y para que la catedral de Tui, ejemplo de la comunión social que hizo posible esta obra común edificada a lo largo del tiempo por tudenses de toda clase y condición, que llega hasta nosotros como expresión de este proyecto colectivo que nos define y nos afirma, siga siendo, durante por lo menos otros 800 años, el faro que ilumine nuestra historia».
El obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, agradeció la presencia de todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas que asistieron a la celebración y que están colaborando en el desarrollo de las diferentes actividades de esta efeméride; también extendió su acción de gracias a todos los miembros del comité de honor —especialmente a los reyes de España y al presidente de Portugal, que no pudieron asistir—. El prelado afirmó que la catedral «es un lugar que nos habla de una Iglesia viva y de un futuro esperanzador que nos abre a la frescura de la propuesta realizada por Jesús de Nazaret hace más de 2.000 años». También compartió su deseo de que el Año Jubilar «sirva para volver a nuestras raíces, a lo que fuimos y a lo que somos», para que la catedral «se convierta en una casa de puertas abiertas y en un hospital de campaña» y «para comprender mejor el ser Iglesia».
Por último, Miguel A. Santalices apeló a sus orígenes vinculados con el país vecino y subrayó que catedral se ha convertido «en un símbolo de unidad y de los vínculos históricos y espirituales que, a lo largo de los siglos, nos han unido con nuestros hermanos de Portugal». Asimismo, declaró que «la simbología de estos históricos muros que sirvieron y sirven de refugio espiritual, pero también físico ante los asedios y los invasores, debe llevarnos a las administraciones y a los ciudadanos a garantizar la necesaria cooperación e igual por encima de cualquier frontera».



Tras los discursos de las autoridades, se interpretó la pieza musical «Os fogos de San Telmo», de Hermelindo Ruiz Mestre, un diálogo entre la catedral y el fresco histórico de San Telmo en la isla de Puerto Rico. Sara Areal, violín, y Samuel Diz, guitarra, lideraron una formación de cámara bajo la batuta del maestro puertorriqueño Roselyn Pabón. Por la tarde, Sara Areal y Samuel Diz, acompañados por intérpretes y compositores de Europa y América, ofrecieron un segundo concierto en el que interpretaron la obra inédita «Catedral atlántica» de Fernando Buide del Real.
El lunes 1 de diciembre, día propio de la dedicación de la catedral, se ha organizado, a las 11:00 horas, una conferencia en el espacio sociocultural de la calle Camilo J. Cela titulada «Este edificio hace vislumbrar el misterio de la Iglesia: el rito de la dedicación y su riqueza eclesiológica, a propósito del 800 aniversario de la dedicación de la catedral de Tui»; el doctor en Liturgia y director del Secretariado de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española, Ramón Navarro, será el encargado de impartir la ponencia .A las 12:30 horas, el obispo de la diócesis de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, presidirá la eucaristía solemne del VIII centenario de la dedicación de la catedral, celebrando así el jubileo del clero diocesano.

