19 de abril de 2026,
San León IX

La diócesis de Tui-Vigo recuerda y agradece la vida y ministerio del papa Francisco

La diócesis de Tui-Vigo recuerda y agradece la vida y ministerio del papa Francisco

Ayer, martes 29 de abril, a las 19:00 horas, la concatedral-basílica de Santa María en Vigo se tiñó de morado para acoger el primero de los dos funerales por el eterno descanso del papa Francisco que, a lo largo de esta semana, organiza la diócesis de Tui-Vigo. La celebración estuvo presidida por el obispo tudense, monseñor Antonio Valín, acompañado por el emérito, monseñor Luis Quinteiro, el obispo de Abancay (Perú), monseñor Gilberto Gómez, y un grupo de presbíteros.

Tras la proclamación del Evangelio, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, destacó la figura del papa Francisco, «un hombre evangélico en palabras y gestos», que supo enseñar al pueblo de Dios a descubrir el amor de Dios, traducido «en misericordia, cercanía, acogida, ilusión, esperanza, perdón, inclusión…». En este sentido, desde el inicio «el papa Francisco nos invitó a volver a nuestros inicios: ¡anunciar a Cristo a todos! Él compartió con nosotros su proyecto: una Iglesia pobre para los pobres, que es el proyecto de Jesús de Nazaret. Respetando la tradición de la Iglesia, afirmó —con la palabra y con los gestos— que para llegar a los corazones es necesario el amor, la ternura y la misericordia».

La invitación de Francisco a anunciar el Evangelio iba de la mano de la alegría, tal y como recordó monseñor Antonio Valín: «alegría a ser hijos amados, a la fraternidad universal, a la sinodalidad, a anunciar la vida que nos trae Jesús; a comunicar el Evangelio». La llamada a «salir a las periferias» a ser una «Iglesia-hospital de campaña» la transmitió con un «estilo sencillo, el de los pequeños del Evangelio. Su lenguaje era comprensible por todos, con naturalidad y mucha espontaneidad, incluso corriendo el riesgo de ser poco preciso o de cometer algún error, del que no dudaba en pedir perdón», manifestó el obispo de Tui-Vigo. Su estilo y lenguaje acercaron «el papado a la sociedad y a la Iglesia, desde la humildad de aquel se sabe en un proyecto que no es de él, del que sólo es un testigo».

Ante el sentimiento de dolor provocado por la noticia del fallecimiento del papa Francisco, el prelado exhortó a los fieles a no quedarse sólo en el recuerdo: «el mejor homenaje siempre es empeñarnos —personal y eclesialmente— en llevar a la práctica su enseñanza, con palabras y obras. El mismo nos enseñó que la voz tiene que ir acompañada de signos proféticos. No podemos quedarnos en ser meros espectadores, no somos un club de fans; lo nuestro es implicarnos, complicarnos y gastarnos en esto, con palabras, pero sobre todo con obras».

En relación a la situación que vive la Iglesia ante la falta del sucesor de Pedro y la proximidad de la celebración del Cónclave, monseñor Antonio Valín expresó que «para muchos es un momento de tensiones internas y líos en el seno de la Iglesia. Tenemos que vivir este momento desde la fe: Cristo es el Buen Pastor, el único pastor que guía, acompaña y empuja a su Iglesia. Su Espíritu, en este momento, le dará a la Iglesia un pastor con olor a oveja que nos acompaña, conociendo y compartiendo nuestros sufrimientos».

Recordando esa habitual petición del papa Francisco al término de sus intervenciones —«rezad por mí»—, el prelado tudense recordó que «seguimos pidiendo por ti» y solicitó la intercesión de Francisco que, esperamos, pueda gozar ya del descanso eterno en la casa del padre misericordioso. Finalizó dando gracias por la vida de Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, que durante más de una década de pontificado, trabajó incansablemente en favor de la misión de la Iglesia: dar a conocer el amor de Cristo en medio del mundo de hoy.

El próximo viernes, 2 de mayo, a las 11:00 horas, la catedral de Santa María en Tui acogerá un segundo funeral por el eterno descanso del papa Francisco que falleció, el pasado 21 de abril, a los 88 años de edad. Esta celebración también estará presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín.

La diócesis de Tui-Vigo recomienda a todos los diocesanos que tengan presente en sus oraciones al papa Francisco y, a su vez, solicita a cada sacerdote que, dentro de los días hábiles que establece la liturgia, celebre con la mayor solemnidad posible una misa por el santo padre, en alguna de las parroquias más pobladas de las que tenga a su cargo.