Desde el sábado 20 y hasta el domingo 28 de junio, la imagen procesional de la virgen de A Franqueira permanecerá en la catedral de Tui. Se trata de un acontecimiento excepcional con motivo del Año Jubilar que la diócesis de Tui-Vigo está viviendo para celebrar el VIII centenario de la dedicación de la catedral de Tui.
El sábado 20, a las 11:00 horas, la imagen de A Franqueira comenzó su «peregrinación» en el Paseo de la Corredera, ante el Seminario Menor «San Paio», donde fue recibida por el obispo, por el cabildo catedral y por las autoridades civiles de los concellos de Tui y A Cañiza. Durante el recorrido, en el Seminario, en Porta da Pía y en el pórtico de la catedral, se realizaron tres paradas para orar y reflexionar. A cada paso, viandantes y vecinos cogían sus teléfonos móviles para fotografiar y grabar este insólito acontecimiento.
En esta ocasión, fueron los feligreses de la parroquia cañicense los que tiraron del carro de la virgen por las calles de la ciudad tudense, al son de las gaitas. A su llegada a la catedral, tras la última parada para reflexionar, el organista de la catedral, Joaquín Estévez, junto con los gaiteros, interpretaron el himno del Antiguo Reino de Galicia, mientras la virgen accedía al templo catedralicio.


La eucaristía estuvo presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, que recordó que «cuando acudimos a esta iglesia catedral, nuestro corazón se esponja, porque volvemos a casa»; una casa de puertas abiertas, para salir a anunciar la Buena Noticia y para acoger a todo el que llega. Al hilo de esta imagen, el prelado declaró que «aquí nos encontramos en familia, con ese Dios, con nuestra madre y con tantos testigos de la fe que nos acompañan, como san Telmo».
«Hoy es un día de alegría, pero también de compromiso. Si somos piedras vivas de la Iglesia, no podemos ser piezas de museo. La Iglesia somos tú y yo. Somos hombres y mujeres vivos, que sentimos, que padecemos, que nos alegramos. Y con todo eso, nosotros formamos parte de esa Iglesia que quiere convertir el mundo en el reino de Dios, con el Evangelio», expresó monseñor Antonio Valín.
Tras la bendición, los fieles se trasladaron hasta la capilla de las Reliquias para venerar al beato Pedro González Telmo, patrón de la diócesis de Tui-Vigo. Allí se rezó también la oración del Jubileo del VIII centenario de la dedicación de la catedral.


Durante toda esta semana, la imagen de A Franqueira permanecerá en el templo catedralicio. Todos los días, a las 10:30 horas, habrá rosario y meditación, seguida de la misa a las 11:00 horas. Además, el 26 de junio, a las 19:00 horas, en la sala de la calle Camilo José Cela, el sacerdote Ángel Carnicero, delegado de Pastoral Vocacional y formador en el Seminario Interdiocesano «Apóstol Santiago», impartirá la conferencia «María, madre de la Iglesia».
Finalmente, el 28 de junio, a las 13:00 horas, se celebrará la eucaristía de despedida en la catedral tudense, tras la cual la imagen regresará a su hogar en el santuario de Nuestra Señora de A Franqueira.
El 20 de abril de 2025, la Santa Sede aceptó la petición del obispo de Tui-Vigo para la concesión del Año Jubilar particular a esta diócesis con motivo del 800 aniversario de la dedicación de la catedral tudense. Esto comporta también la concesión de gracias especiales en forma de indulgencia plenaria —manifestación concreta de la misericordia de Dios, que supera los límites de la justicia humana y los transforma—. Por eso, este año es una oportunidad para «volver a nuestras raíces, a lo que fuimos y a lo que somos», para que la catedral «se convierta en una casa de puertas abiertas y en un hospital de campaña» y «para comprender mejor el ser Iglesia», afirmó monseñor Antonio Valín durante la inauguración del Jubileo.