Sentir. Imaginar. Jugar. Dibujar. Dinamizar. La catequesis es el espacio en el que se conjugan todos estos verbos a la hora de acompañar los procesos de iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes. Para aprender a sacarles el máximo provecho, la delegación diocesana de Catequistas convocó, el 3 de mayo, en el colegio Amor de Dios, un encuentro para catequistas, bajo el lema «Anunciando que es gerundio».
A su llegada, los y las catequistas fueron recibidos por una imagen tamaño real de un Jesús sonriente con los brazos abiertos, que el dibujante Agustín de la Torre creó para la ocasión. Tras las fotos de rigor en el photocall, junto a esa imagen de Jesús, los participantes se dirigieron al salón de actos, para dar comienzo, oficialmente, a la jornada.


El delegado de Catequesis, José Antonio Eiró, fue el encargado de dar la bienvenida y agradecer la presencia del centenar de personas que asistieron; también expresó su agradecimiento al equipo de sacerdotes y seglares colaboradores de la delegación que hicieron posible el desarrollo del encuentro. A continuación, el vicario de Pastoral, José Vidal, comunicó que, próximamente, se conformará el nuevo Consejo de Pastoral de la diócesis de Tui-Vigo, del que formará parte un catequista; para la elección de este representante, propuso realizar un sondeo entre los asistentes al encuentro.


Tras la bienvenida, los catequistas se dividieron en grupos a través de una divertida dinámica con globos de colores, para poder participar en los cinco talleres organizados para aprender a transmitir la fe utilizando medios modernos: Elena, del equipo de Pastoral del colegio Niño Jesús de Praga, impartió un taller sobre la importancia de los espacios catequéticos; María, profesora de Religión, habló de la metodología visual thinking aplicada al ámbito de la Catequesis; sor Chus, religiosa de las Hijas de la Caridad en la archidiócesis de Santiago de Compostela, presentó el método Godly Play; Agustín de la Torre, dibujante y profesor, ofreció un taller sobre humor gráfico; y, finalmente, el equipo de la delegación de Pastoral Juvenil y Universitaria de la diócesis de Tui-Vigo, dio a conocer Edge y LifeTeen, dos métodos para trabajar con jóvenes a partir de los 12 años.






Finalizados los talleres, llegó el momento de la comida, un momento de confraternización que contó con la presencia del obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín. La delegación de Catequesis también ofreció café y rosca para disfrutar de este momento distendido antes de continuar con el programa del encuentro.
Los momentos de formación y confraternización de la Asamblea de Catequistas estuvieron acompañados de un rato de oración, que presidió el prelado tudense en la capilla del colegio. Tras la lectura del Evangelio, monseñor Antonio Valín agradeció el trabajo de los catequistas: «gracias por tomar en serio esa invitación que nos hace Jesús a todos de ir por el mundo entero anunciando el evangelio. Daros las gracias, porque a veces es difícil no perder la esperanza y. si la perdéis, os sobreponéis para seguir adelante». Además, el obispo también lanzó una petición a todos los presentes: «sé que lo estáis haciendo, pero nunca os olvidéis a de anunciar a Jesucristo y su Evangelio, desnudo, tal cual es. Después ya vendrá la manera de hacerlo asequibles. Él trabajará los corazones y esos corazones darán fruto».


El encuentro finalizó con un concierto de Manu Escudero, cantautor de Vigo, en la capilla del colegio Amor de Dios. Desde el principio y hasta el final, sacerdotes y catequistas se unieron a la música con palmas.
Además de este encuentro para los responsables de la catequesis, la delegación diocesana está organizando una jornada para niños, niñas y adolescentes. La convocatoria está prevista para el sábado 31 de mayo, de 10:30 a 18:00 horas, en el colegio Apóstol Santiago de Vigo.