12 de abril de 2026,
San Julio I

María, modelo de esperanza, caridad y fe

María, modelo de esperanza, caridad y fe
FOTO.- La imagen de la virgen procesionó por las calles de la ciudad | © Diocese de Tui-Vigo

Con motivo de la solemnidad de la asunción de María, cientos de fieles participaron en la eucaristía solemne armonizada por la coral de San Roque y presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, en la concatedral-basílica de la ciudad olívica. Durante su intervención, el prelado destacó que «María, con su entrega fiel, con su unión a la misión del hijo, es imagen de la Iglesia que peregrina por el mundo hacia Dios padre. También es modelo de esperanza, caridad y fe. Ella, María, nos anima a ser signos de esperanza con el testimonio de nuestra propia vida».

La celebración de Asunción, expresó monseñor Antonio Valín, nos recuerda «que nuestra historia creyente y la historia de la humanidad tiene un final feliz. María, que proclamó la acción de Dios en su vida y con su testimonio, es el espejo en el que nos podemos mirar». Así, finalizaba pidiendo «que el testimonio de nuestra madre, que la esperanza que ella nos trae, que la compañía que nos ofrece nos ayude a vivir nuestro camino de fe, mirando siempre al cielo y buscando el cielo para ser hombres y mujeres resucitados».

Tras la eucaristía, la patrona de Vigo procesionó por las calles de la ciudad, acompañada de los fieles y de la banda de música Agrupación Musical Atlántida de Matamá. Enfilando calle Real, Méndez Núñez y Sombrereiros hasta Elduayen, la virgen llegó al olivo de Alfonso XII, donde el obispo realizó la bendición y ofreció a los pies de María una rama de olivo, para simbolizar la unión entre la ciudad y la madre de Dios.

Como es sabido, tanto la catedral de Tui como la concatedral viguesa —que lo es desde que en 1959 la antigua diócesis de Tui fue nombrada con el doble título de Tui-Vigo—, están dedicadas a santa María de la Asunción. En Vigo, santa María es, además y por ello, la fiesta de la patrona de la ciudad a quien está dedicado el templo, cuyas glorias se cantan desde antiguo y que eternizaron los juglares medievales.  

En 1950, el papa Pío XII definió solemnemente esta verdad de fe recibida de la tradición de la Iglesia. La asunción de la Virgen —entendida como la elevación en cuerpo y alma de la Virgen al cielo— constituye una participación singular en la Resurrección y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos.

Celebración de la solemnidad de la Asunción en Vigo (2025) | © Diocese de Tui-Vigo
« de 13 »