El Pazo de Castrelos acogió la lectura del pregón en honor al Santísimo Cristo de la Victoria, una de las celebraciones religiosas y populares más arraigadas en la ciudad. El acto congregó a representantes de la Iglesia, autoridades civiles y militares, miembros de la cofradía del Santísimo Cristo de la Victoria y numerosos invitados, en un ambiente marcado por la emoción y la devoción que cada año preceden a los cultos y a la multitudinaria procesión del primer domingo de agosto.
Entre los asistentes se encontraban el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín; el obispo emérito, monseñor Luis Quinteiro; y el arzobispo-obispo emérito de Urgell, monseñor Joan Enric Vives, encargado de predicar la novena de este año.
La hermana mayor de la cofradía, Marora Martín-Caloto, abrió el acto recordando la historia y el significado de una devoción que, generación tras generación, continúa reuniendo a miles de vigueses en torno al Cristo de la Victoria. Finalizó su intervención con un ruego: «que el Santísimo Cristo de la Victoria nos ayude a no juzgar severamente por lo que vemos y nos permita creer que todos los seres humanos, sin excepción, tienen parte del reflejo del Amor de Dios, lo veamos o no».
Durante la lectura del pregón, la presidenta del RC Celta, Marián Mouriño, quiso expresar, ante todo, su gratitud por la invitación recibida y compartir una reflexión sobre la responsabilidad de servir a una comunidad. Desde su experiencia al frente del RC Celta, estableció un paralelismo entre la fe y el sentimiento de pertenencia que despierta el club, afirmando que «el Celta, como la fe y la Iglesia, pertenecen a su gente y los que dirigimos debemos estar cerca». Su intervención estuvo marcada por el agradecimiento, la confianza en Dios y el compromiso con la formación en valores, la inclusión y el servicio a las nuevas generaciones.
Clausuró el acto el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Durante su intervención, evocó el profundo arraigo de esta celebración en la historia de la ciudad y presentó al Santísimo Cristo de la Victoria como un símbolo que acompaña a Vigo desde hace siglos y forma parte de su identidad colectiva.
Con este pregón, Vigo inicia un fin de semana de especial devoción que culminará con la celebración de la fiesta al Santísimo Cristo de la Victoria. Mañana, habrá misas en la concatedral-basílica de Santa María, cada hora, desde las 07:00 hasta las 18:30 horas. A las 11:00 horas, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, presidirá la eucaristía solemne y, a las 19:30 horas, dará comienzo la tradicional procesión por las calles del centro de la ciudad.