17 de julio de 2026,
Santa Marcelina

Más de cincuenta personas peregrinaron al santuario francés de Lourdes

Más de cincuenta personas peregrinaron al santuario francés de Lourdes
FOTO.- Peregrinos de la diócesis de Tui-Vigo en el santuario francés de Lourdes | © Noelia Reyes

Del 12 al 16 de junio, cincuenta y cuatro personas de diferentes comunidades parroquiales de la diócesis de Tui-Vigo peregrinaron al santuario francés para venerar a la patrona de los enfermos, en un viaje organizado por la Hospitalidad diocesana de Nuestra Señora de Lourdes.

La peregrinación dio comienzo, el sábado, con la misa concelebrada en la Gruta del santuario francés ante la imagen de la virgen. A continuación, hubo tiempo para visitar diferentes lugares de la localidad francesa en la que vivió santa Bernadette Soubirous. Por la tarde, los peregrinos participaron en la procesión del Santísimo y la bendición de los enfermos, desde la Gruta hasta la basílica de San Pío X. El día finalizó con la procesión de antorchas por la explanada del santuario.

Al día siguiente, domingo, los fieles de la diócesis de Tui-Vigo asistieron a la misa internacional en la basílica de San Pío X y continuaron con el rezo del viacrucis en la montaña —las personas con dificultades de movilidad lo rezaron en la pradera—. Por la tarde, tuvieron la oportunidad de rezar el rosario en español en la Gruta ante la imagen de la virgen.

El lunes, último día de la peregrinación, tras la celebración de la eucaristía en el convento de las madres Clarisas, los peregrinos tuvieron oportunidad de conocer el santuario de Nuestra Señora de Betharram. La peregrinación finalizó con un momento de oración enfrente a la Gruta, en la otra parte del río junto a la imagen de santa Bernardette.

Algunos testimonios de la peregrinación

Del medio centenar de personas que peregrinaron a Lourdes, algunos acudieron por primera vez a este santuario a francés. Es el caso de Antonio, feligrés de la parroquia de San Miguel de Ponteareas, para quien lo más impactante del viaje fue «la espiritualidad con la que se vive la fe en el santuario. A mí, particularmente, me ha ayudado a repotenciar mi fe en la virgen». Durante estos días de peregrinación, Antonio ha redescubierto el cariño de María y ha sentido su protección ante cualquier duda, inseguridad o miedo: «vuelvo totalmente agradecido y satisfecho».

También Bárbara, de la parroquia de San Francisco de Asís en Vigo, asistió por primera vez a este santuario mariano. Para ella, que trabaja en el ámbito de la sanidad en Madrid, la peregrinación le ha ayudado «a ver y entender la enfermedad desde los ojos de la fe, a través de las personas enfermas que acuden a Lourdes. La verdad es que ha sido una experiencia bonita y me ha alegrado poder participar, ayudando incluso a quien lo necesitaba».

El caso de Esperanza, de la parroquia de San José Obrero y Santa Rita de Vigo, es completamente diferente a los anteriores. Realizó su primera peregrinación a Lourdes en el año 1982 con un grupo de jóvenes sanitarios, invitados por una religiosa de la congregación de San Vicente de Paul: «yo me quedé atrapada y enganchada a Lourdes, prestando servicios en el hospital y en las piscinas, durante muchos años. Yo sabía que tenía una cita siempre en el mes de junio y reservaba unos días de vacaciones para venir». Después de tanto tiempo peregrinando al santuario mariano en Francia, «infinidad de veces en piscinas lloré de emoción con las vivencias de peregrinos que se desnudan por dentro, que se quedan sin palabras, sólo con su fe», explica.

Días intensos de fe, oración, fraternidad y servicio

Luis Cedeira, consiliario de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de la diócesis de Tui-Vigo, expresa que «han sido días intensos de fe, de oración, de fraternidad, de servicio. Recordamos y llevamos en el corazón los momentos vividos a los pies de la virgen María en la Gruta de Masiabel, el rosario, las eucaristías, las procesiones, el gesto del agua, el rezo del Via Crucis… En fin, tantos momentos compartidos que nos han ayudado a sentir el cariño de la Virgen María». Asimismo, agradece «a Dios y a la virgen de Lourdes, lo que ha supuesto compartir estos días con cada peregrino, con los enfermos, con los voluntarios que han ofrecido su tiempo, su esfuerzo, su ayuda, a lo largo de toda la peregrinación»

Ahora, ya de regreso, el consiliario pide a la virgen que «consolide y fortalezca nuestra hospitalidad diocesana y que surjan personas voluntarias que quieran comprometerse con esta misión de divulgar el mensaje de Lourdes de vivirlo y de tener esa especial sensibilidad hacia los enfermos».