El pasado sábado, más de cuarenta personas de diferentes ámbitos de la diócesis de Tui-Vigo se reunieron en el Seminario Mayor «San José» en Vigo para constituir el Consejo diocesano de Pastoral, un órgano que refleja la realidad de la diócesis y que ayuda al obispo en todo lo referente a la tarea evangelizadora. El encuentro estuvo presidido por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, quien agradeció, en nombre de toda la comunidad diocesana, el esfuerzo y disponibilidad de los nuevos miembros.
Durante su intervención, el prelado tudense expresó que «nos toca ponernos a la escucha del Espíritu, que irá hablando a través de cada uno de nosotros para ver cómo llevar adelante la tarea encomendada de la evangelización en esta tierra, en este momento histórico y en esta sociedad en la que vivimos». A los cuarenta y cuatro miembros del consejo, monseñor Antonio Valín pidió cuatro cosas: «sinceridad fraterna, para poder hablar de todo, acogiendo lo que dicen los hermanos y pensando siempre en el bien de nuestra Iglesia; discreción, que nos lleva a hablar aquí con confianza, sin comentarios en otros foros; ilusión y compromiso, porque en nuestras manos está que podamos pensar, hablar y sentar las bases para una mejor planificación diocesana, para abrir nuevos caminos y estilos de evangelización; y apertura a lo que nos sugiera el Espíritu en el corazón de cada uno y a través de los hermanos, para mirar a lo lejos, creer en nuestro trabajo y soñar».


Tras las palabras iniciales del obispo de Tui-Vigo, el vicario de Pastoral, José Vidal, explicó el trabajo desarrollado durante los últimos meses con los integrantes de la comisión permanente del anterior Consejo. Fruto de este trabajo es el Plan Pastoral 2025-2026. En relación a este documento que se presentará por las diferentes zonas del territorio diocesano a finales del mes de octubre, José Vidal subrayó que «la llegada de un nuevo obispo, después de catorce años del episcopado de monseñor Luis Quinteiro, implicaba pararnos y hacer una fotografía del momento actual que estamos a vivir en la diócesis».
Así, el objetivo de este año es analizar la realidad diocesana, a través de ocho cuestionarios anónimos para diferentes grupos de personas —parroquias, sacerdotes, agentes de pastoral, fieles y personas no practicantes, que sean o no creyentes—, que han elaborado los miembros de la anterior comisión permanente. Durante la reunión, los miembros del Consejo de Pastoral revisaron los cuestionarios que, próximamente, se publicarán en formato papel y digital.


La reunión finalizó con la elección de los miembros de la comisión permanente del Consejo diocesano de Pastoral, cuyas funciones, entre otras, son organizar las sesiones del pleno y asesorar al obispo en asuntos pastorales urgentes. Además de votar a la comisión permanente, fue necesario elegir a la secretaria, que será la encargada de levantar y archivar las actas de las sesiones, así como de las convocatorias y notificaciones derivadas de cada reunión.

Este año, se celebra el 30 aniversario de la constitución del primer consejo, bajo la presidencia del obispo monseñor José Cerviño. Desde entonces, este órgano consultivo ha funcionado de manera continuada, renovándose cada cuatro años o, como en esta ocasión, cuando se produce un cambio en la sede episcopal. En la actualidad, está conformado por 44 personas: 15 sacerdotes y 29 seglares, de los cuales, 20 son mujeres.