El martes 2 de junio, las oficinas de la Curia diocesana acogieron una nueva reunión del Consejo de Arciprestes para potenciar la pastoral en las diferentes parroquias del territorio de la diócesis de Tui-Vigo y hablar de nuevas formas de trabajo y colaboración. El encuentro estuvo presidido por el obispo tudense, monseñor Antonio Valín, que, a comienzos de año, firmó los nombramientos de los nuevos arciprestes por un tiempo de cuatro años.
Tal y como explica el Código de Derecho Canónico, el arcipreste tiene, entre otras funciones, «el deber y el derecho de fomentar y coordinar la actividad pastoral en el arciprestazgo; cuidar de que los clérigos de su distrito vivan de modo conforme a su estado y cumplan diligentemente sus deberes; procurar que las funciones religiosas se celebren según las prescripciones de la sagrada liturgia; se cuide diligentemente el decoro y esplendor de las iglesias y de los objetos y ornamentos sagrados, sobre todo en la celebración eucarística y en la custodia del santísimo Sacramento; se cumplimenten y guarden convenientemente los libros parroquiales; se administren con diligencia los bienes eclesiásticos; y se conserve la casa parroquial con la debida diligencia».

