3/07/2022

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Santo Tomás
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Santo Tomás
Primer aniversario del óbito de D. Celso

Primer aniversario del óbito de D. Celso

Foto: D. Celso con la indumentaria de catedrático: birrete, muceta y medalla.

Funeral el sábado 11 de junio, 10:45 horas, en la iglesia de San Francisco (Tui)

El 10 de junio se cumple un año del fallecimiento de D. Celso Rodríguez Fernández, sacerdote, canónigo penitenciario de la catedral de Tui, prelado de honor de Su Santidad y catedrático de latín de la Universidad de Vigo. Tenía 88 años. Había nacido en Goián el 8 de noviembre de 1932, pero desde muy pequeño residió en Sobrada. En el cementerio parroquial de Sobrada fue inhumando su cadáver el 12 de junio de 2021, después de la celebración del funeral en la catedral de Tui.

D. Celso estuvo encargado de la parroquia de San Bartolomé de Rebordanes, según testifica la partida de defunción de D. Emilio Tarque que dice: “D. Celso Rodríguez Fernández, cura ecónomo de San Bartolomé, mandé dar sepultura al cadáver de [D. Emilio], profesor del Seminario y abad párroco de esta, que falleció repentinamente el día de ayer [6 de agosto de 1958]. Tenía 54 años; natural de Tui y vecino de esta, hijo de José Tarque Torres y Da. Carolina Estévez García” (Libro VII de Difuntos, folio 37v).

Don Celso era un sabio, y también un santo. Ilustro la afirmación de “santo” con una anécdota. En una ocasión viajó a Lisboa para visitar a unos familiares y con el encargo de confesar a una persona. Se ocupó en ver a su hermana, su cuñado y sobrinos, emprendiendo inmediatamente el viaje de regreso, pero cuando ya se encontraba en Oporto se acordó de que no administrara el sacramento de la Penitencia a la persona que se lo había pedido. Entonces, de nuevo volvió a Lisboa, desandando unos 314 km, para no dejar sin el perdón al penitente.

El erudito filólogo de lengua latina vivió para el estudio y fue maestro de maestros. Publicó más de una decena de libros y numerosos artículos de alto nivel científico. Cabe destacar su última obra sobre la mujer en la Biblia, cuyo título completo es: La mujer en la Biblia: ¿discriminada?, ¿minusvalorada?”, editada por “Servizo de Publicacións da Universidade de Vigo”, 2015, 672 páginas. Esta se puede considerar su “Opera magna”, su gran obra.

“La mujer en la Biblia” es un libro interesante, necesario y oportuno, pero no fácil de leer porque, como afirma el prologuista, “Esta es una obra erudita, es una obra de divulgación y es una obra de conciencia. Parece imposible que un solo libro pueda ser estas tres cosas a la vez, pero así es. Y esto es lo que le presta singularidad, con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva” (p. 15).

Concluyo este obituario en recuerdo de mi maestro (en alguna ocasión me ha explicado que magister significa ‘el que es más’ y minister ‘el que es menos’) expresando mi agradecimiento por su permanente disponibilidad y por los dos ejemplares de la “Mujer en la Biblia” con que obsequió, uno para la biblioteca del Archivo de la catedral de Tui y otro para mí con este texto ológrafo:

A mi hermano en Cristo y Canónigo Archivero, D. Avelino Bouzón Gallego.

Cualquier mujer tiene la misma dignidad que el Vicario de Cristo, el Papa, y que todo hombre. ¡Pero qué cualidades admirabilísimas son las suyas!

¡Recordemos a nuestras madres! En mi estudio ello queda muy patente.

Saludémonos mutuamente hombres y mujeres. ¡Pero, sobre todo, adoremos y agradezcamos a Dios que la ha creado! Celso

[rubricado]. [Tui, 5 de agosto de 2016].

Sirva esta memoria necrológica como invitación a la asistencia al funeral de aniversario que se celebra el sábado 11 de junio, a las 10:45 de la mañana, en iglesia de San Francisco de Tui.

Finalizo con dos frases latinas que a D. Celso le gustarán y que los primeros cristianos dedicaban a sus seres queridos muertos: “Sit tibi terra levis”, “ut vivas” (que la tierra te sea leve, que vivas para siempre).

Avelino Bouzón Gallego

Canónigo archivero de la catedral de Tui y párroco de San Bartolomeu de Rebordáns

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