El sábado 4 de julio, el Seminario Mayor «San José» en Vigo acogió una nueva reunión del Consejo diocesano de Pastoral, un órgano que refleja la realidad de la diócesis y que ayuda al obispo en todo lo referente a la tarea evangelizadora. En esta ocasión, la reunión tuvo como objetivo dar cuenta del trabajo de análisis de la realidad realizado durante el último curso y organizar los pasos a seguir durante los próximos meses.
La reunión estuvo presidida por el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, que agradeció la generosidad y disponibilidad de todas las personas que conforman este órgano. De manera especial, hizo mención a la labor que, durante todos estos años, realizaron Marisa Vidal, presidenta de Vida Ascendente, y José Manuel Cabo, delegado de Pastoral Familiar, que fallecieron en octubre de 2025 y abril de 2026.

Durante la reunión, el vicario de Pastoral, José Vidal, dio a conocer el trabajo realizado durante los últimos meses que consistió en analizar la realidad diocesana, a través de ocho cuestionarios anónimos para diferentes grupos de personas —parroquias, sacerdotes, agentes de pastoral, fieles y personas no practicantes, que sean o no creyentes—. En total, se recopilaron 3.116 encuestas: 96 fueron de parroquias; 21, de movimientos; 37, de vida consagrada; 44, de sacerdotes; 65 de consagrados; 402, de agentes de pastoral; 2.142, de agentes de pastoral; y 309, de no creyentes.
Aunque estaba previsto presentar las conclusiones en el mes de junio, no fue posible procesar a tiempo el elevado número de encuestas y la información recibida, pero sí se ha confeccionado una estadística de las respuestas gracias a Carlos Nottaro. Ahora, queda elaborar las conclusiones definitivas para, a partir de ahí, desarrollar el próximo Plan Pastoral que tendrá un carácter trienal. Esta tarea la realizarán cuatro equipos de trabajo durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, para presentar el Plan Pastoral en diciembre e implementar en enero de 2027.

Los siguientes pasos, tal y como expresó el vicario de Pastoral, José Vidal, serán:
- Discernir a la luz de la fe: Los equipos no se limitarán a realizar un análisis sociológico o técnico. La tarea consiste en escuchar al Espíritu Santo para descubrir que nos pide Dios a través de las debilidades, fortalezas y aspiraciones expresadas.
- Identificación de áreas clave para la evangelización:El trabajo con estos cuestionarios debe servir para esclarecer las zonas de sombra (la brecha generacional con la juventud, el agotamiento del clero, la necesidad de espacios de convivencia comunitaria) y para reforzar las zonas de luz existente (una sólida fidelidad litúrgica, el aprecio por los sacerdotes y un profundo arraigo comunitario).
- Hacia una planificación estratégica: Este ejercicio de lectura desde la fe servirá de puente esencial para conectar la realidad que escuchamos con la elaboración de los objetivos concretos y de las líneas de acción que configurarán el Plan Pastoral para el periodo 2026-2030.
El prelado tudense, monseñor Antonio Valín, terminaba la reunión resumiendo en tres palabras la labor que le espera al Consejo diocesano de Pastoral durante los próximos meses: humildad, conversión y paciencia.
En 2025, se celebró el 30 aniversario de la constitución del primer consejo, bajo la presidencia del obispo monseñor José Cerviño. Desde entonces, este órgano consultivo ha funcionado de manera continuada, renovándose cada cuatro años o, como en esta ocasión, cuando se produce un cambio en la sede episcopal. En la actualidad, está conformado por 44 personas: 15 sacerdotes y 29 seglares, de los cuales, 20 son mujeres.
