Durante toda la jornada del 2 de febrero, devotos de san Blas acudieron al templo parroquial de Santiago de Bembrive para celebrar la fiesta de este obispo, médico de la garganta y mártir. A las 12:30, el obispo de Tui-Vigo, acompañado por otros sacerdotes diocesanos, presidió la eucaristía solemne y destacó de la figura de san Blas su «corazón apasionado por Cristo y por su Palabra; su corazón fiel, al intentar vivir su fe en un contexto marcado por las persecuciones del Imperio Romano. San Blas nos habla también del compromiso con la realidad».
En el marco de esta multitudinaria romería, el prelado tudense expresó que «la auténtica romería no es venir al templo y pasar el paño por el santo, sino encontrarse con Dios a través de la figura de este mártir para volver con más ganas de vivir nuestra fe, de perdonar a todos, de amar y de comprometernos». Así, invitó también a vivir una fe que se fundamente en el amar a Dios y a los hermanos, por igual y con pasión, que nos pueda conducir a un compromiso sincero con la realidad.


Tras la eucaristía solemne, en la que se bendijo el pan en honor al santo, la imagen de san Blas salió en procesión, acompañada por la imagen del patrón de la parroquia: Santiago el Mayor. La banda de gaitas, cornetas y tambores «Ría de Vigo» también armonizó el recorrido por las calles de Bembrive.
En una entrevista concedida a COPE Vigo, el párroco de Santiago de Bembrive, Samuel Montes, explicó que «san Blas es un hombre que da testimonio de que la vida es mucho más de lo que se ve: es Dios, su amor y la esperanza de vivir en plenitud». Desde primera hora de la mañana, los devotos no dejaron de acercarse a la iglesia para honrar a este santo y pedir su intercesión, porque «san Blas de Bembrive no falla nunca», declaró el párroco.
El 25 de enero, la parroquia de Santiago de Bembrive comenzó la preparación de esta fiesta que aglutina a personas de Vigo y alrededores, con el rezo diario de la novena en honor a san Blas. Además, durante las eucaristías del 2, 3 y 4 de febrero, se pidió por todos los devotos y devotas del patrón de los laringólogos.



