18 de mayo de 2024

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San Juan I
18 de mayo de 2024

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San Juan I

Una invitación para el presbiterio a «entrar, juntos, en el Cenáculo»

Una invitación para el presbiterio a «entrar, juntos, en el Cenáculo»
Foto: Bendición del aceite y los óleos, durante la Misa Crismal en la catedral de Tui.

La catedral de Tui acogió la celebración de la Misa Crismal, durante la cual el presbiterio diocesano renovó sus compromisos sacerdotales para actualizar en el tiempo, el sacerdocio de Jesucristo y, así, tal y como expresó Mons. Luis Quinteiro durante su intervención, «entrar, juntos, en el Cenáculo». Mediante esta celebración presidida por el obispo y concelebrada por numerosos sacerdotes, la Iglesia, a través de su liturgia, adelanta la celebración de la Última Cena, propia del Jueves Santo, con la que se instituye la Eucaristía y el ministerio sacerdotal. 

Durante su homilía, el prelado tudense, invitó a los sacerdotes presentes a «entrar con Jesús en el Cenáculo. Dejemos a un lado nuestros miedos, preocupaciones, dudas y heridas para acercarnos a Jesús», porque sólo en su presencia, «a través de la fe, con nuestros sentidos espirituales, podemos escuchar, ver, tocar a Jesús para estar con él, para sentirnos acogidos, amados, perdonados y abrazados por él». Con este deseo, el obispo de Tui-Vigo exhortó a los presentes a pedir a Cristo la fuerza necesaria para afrontar las dificultades de la vida, entregando así «nuestro corazón a Jesús».

Esta celebración es considerada como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y, también, signo de la estrecha unión de los sacerdotes con él. Por eso, en relación al orden presbiteral, Mons. Luis Quinteiro expresó que, «en este mundo siempre complicado, nosotros —sacerdotes— tenemos que transmitir este sacramento, con alegría, con gozo y con sentido. Tantas cosas que pasan son apariencia, tantas cosas están sobredimensionadas. Nosotros tenemos que aportar ese testimonio vivo que Jesucristo nos dio; llevarlo a las personas, sin hurtárselo a nadie. Él es la verdadera vida y el nos pide que le llevemos y que lo hagamos perpetuamente». El prelado tudense finalizó su homilía invitando a la asamblea presente a dar gracias «por quienes nos han transmitido esta fe: padres, maestros, sacerdotes… Tantas personas que nos han ayudado a seguir a Jesús y que, hoy, nos siguen ayudando como otros Cristos que están a nuestro lado»

La celebración eucarística finalizó con la consagración del santo crisma —de ahí, «misa crismal»— y con la bendición de los óleos o aceites que se usarán para ungir a los enfermos y a los que se van a bautizar o catecúmenos. Crisma y óleos serán llevados a cada una de las 276 parroquias de la diócesis de Tui-Vigo para poder desarrollar la actividad pastoral y evangélica propia de la Iglesia.

Misa Crismal 2023

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