Más de una veintena de usuarios del comedor de la Misión del Silencio —ubicado en la calle Urzaiz en Vigo— peregrinaron, el pasado 3 de julio, a la catedral de Santa María de Tui para celebrar el Año Jubilar 2025, que el papa Francisco convocó bajo el lema «Peregrinos de esperanza». Esta peregrinación fue posible gracias a Cáritas Diocesana de Tui-Vigo, la delegación diocesana para el Jubileo y el equipo de acogida del templo catedralicia; además contó con la colaboración económica de Acción Social Empresarial.
Durante la mañana, los usuarios participaron una visita guiada por la catedral para conocer la historia y el arte que rodean el templo. La visita concluyó con una explicación didáctica del órgano barroco, seguida de un pequeño concierto.
El obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, acompañó al grupo durante parte de la jornada y presidió la misa jubilar, durante la cual explicó que la fe necesita que abramos los ojos para ver la realidad de forma distinta y, así, descubrir la presencia de Cristo. Terminada la eucaristía, algunos peregrinos colocaron una nueva pieza del puzle que se está construyendo con la colaboración de los diferentes grupos que peregrinan a la catedral para celebrar el Año Jubilar.
Tras subir a las cubiertas de la catedral para admirar las vistas de la ciudad y la vega del Miño, los usuarios de la Misión del Silencio disfrutaron de una comida de confraternización en el restaurante «Cruceiro do monte». Antes de regresar, pudieron pasear y admirar la naturaleza del monte Aloia.
Los organizadores de esta actividad agradecen la colaboración de todas las personas que contribuyeron a su desarrollo y, de manera especial, a los participantes y a ASE, por su colaboración económica que ayudó a financiar esta actividad.



