El 9 de octubre, la parroquia de San Benito de Gondomar celebró una eucaristía pidiendo por el eterno descanso del sacerdote diocesano Santiago Castro Lucini. Durante la celebración, la comunidad dio gracias por el ministerio desarrollado por Castro Lucini en diversas parroquias del Val Miñor.
Natural de Alcalá de Henares, Santiago Castro Lucini se formó como presbítero en el Seminario Mayor «San José» en Vigo. Recibió el sacramento del Orden Sacerdotal en 1968 y, poco después, se marchó como misionero a Perú, donde estuvo diez años en Abancay y Huancavelica. Tal y como expresó el periodista Carlos Luis Llera, en octubre de 2005, «fue uno de los pioneros de la reevangelización de los quechuas de los Andes, una zona con un clima extremo, situada a 3.500 metros de altura. Vivía en unos montes que, desde que los recorrió santo Toribio, en el siglo XVII, no habían sido prácticamente hollados por ningún otro misionero. De regreso a la diócesis de Tui-Vigo fue nombrado párroco de Gondomar y fundó la ONG Inti, que significa sol en quechua. Se trata de una oenegé que desde Vigo apoya muchos proyectos de desarrollo en la zona andina».
En el transcurso de su ministerio sacerdotal, ejerció la cura pastoral de las parroquias de Anceu, Barbudo, Gondomar, Vilaza, Parada, Chaín y San José Obrero y Santa Rita en Vigo. Además, fue profesor en diversos centros educativos de la diócesis, arcipreste, responsable de Cáritas, miembro del Consejo Presbiteral, del de Consultores y del Episcopal. Durante sus últimos años, fue rector del Seminario Mayor «San José» en Vigo.