El domingo 27 de abril, el Seminario Mayor «San José» en Vigo acogió el encuentro regional de Equipos de Nuestra Señora, que contó con la participación de matrimonios de A Coruña, Santiago, Lugo, Ourense y de diferentes puntos de la diócesis de Tui-Vigo. Al encuentro también asistieron los responsables regionales, Maruchi y Jesús, junto con los responsables nacionales, Miguel y Amparo, matrimonio valenciano que acaba de asumir este servicio en el movimiento.


El encuentro comenzó con un momento de oración en el que se recordó de manera especial al papa Francisco. A continuación, Miguel y Amparo, responsables nacionales, animaron a los asistentes a disfrutar del regalo que ofrece el movimiento ENS, para cuidar el sacramento matrimonial y a la familia; además, invitaron a darlo a conocer a través del testimonio de cada pareja. Durante la mañana, también se agradeció la labor que, durante tres años, realizó el matrimonio formado por María y Manolo, al frente del sector de Ourense.


El obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, presidió la eucaristía en la capilla del Seminario. En su homilía, el prelado destacó los tres elementos que el papa Francisco les recordó en su último encuentro: misericordia para acoger a todos, ternura en el trato y sentido del humor para el día a día, tres claves para poner en práctica en nuestra vida y con nuestras familias.



Después de celebrar la vida en la mesa del altar, los matrimonios asistentes compartieron, alrededor del mantel, buena conversación y ricos manjares. Finalmente, en el marco del Año Santo 2025, convocado bajo el lema «Peregrinos de esperanza», se pudo disfrutar de un poco de magia que encandiló a niños y mayores.
La jornada concluyó con el rezo del Magnificat y el envío de las numerosas familias asistentes a sus hogares con el corazón lleno de ilusión por lo vivido y compartido.
Equipos de Nuestra Señora (ENS) es un movimiento de matrimonios, dirigido y coordinado por matrimonios que nace en el París de la 2ª Guerra Mundial; en la posguerra se constituye en movimiento y, en 1948, se aprueba la Carta Fundacional. El padre Henri Caffarel, cuestionado por algunos jóvenes matrimonios sobre cómo podrían ir más allá en sus promesas bautismales y qué les podría ayudar a vivir la fe en pareja, elabora un método que favorece la comunicación en el matrimonio en profundidad y a la luz de Cristo. Es así como la Espiritualidad Conyugal, se nombra por primera vez en la historia de la Iglesia, convirtiéndose en el carisma fundamental del movimiento. Los ENS están pensados para dar respuesta a todos aquellos matrimonios que busquen ser felices siguiendo a Cristo juntos y buscando cumplir su voluntad.