Ayer, martes 27 de mayo, los delegados de Pastoral Vocacional de las cinco diócesis gallegas mantuvieron un encuentro en el Seminario Mayor «San José», en Vigo, acompañados por el obispo de Mondoñedo-Ferrol y responsable de esta área pastoral en la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela, monseñor Fernando G. Cadiñanos. Durante la mañana, el obispo de Tui-Vigo, monseñor Antonio Valín, se acercó hasta el seminario vigués para saludar y conocer el trabajo interdiocesano que se está desarrollando.
Tras el breve momento de oración inicial, los delegados comenzaron realizando una valoración positiva del curso y, de forma especial, de la participación en el Congreso nacional de Vocaciones, que tuvo lugar en Madrid entre el 7 y el 9 de febrero. A continuación, los delegados proyectaron las líneas de trabajo para el próximo curso, que incluirá algún encuentro interdiocesano para agentes de pastoral y para jóvenes.
El diálogo también condujo a una reflexión sobre la situación actual de la Pastoral Vocacional en Galicia. Ángel Carnicero, delegado de Pastoral Vocacional de la diócesis de Tui-Vigo, ha explicado que uno de los principales retos a los que se enfrentan las diócesis gallegas es «contribuir y colaborar, para que el Evangelio de la vocación y la cultura vocacional vayan ganando más presencia en el corazón y la mente de nuestros diocesanos».
Con motivo del Congreso nacional de Vocaciones, el pasado mes de febrero, se reanudaron las reuniones de los responsables de Pastoral Vocacional de Galicia, con el objetivo de implementar una nueva cultura vocacional que pueda impregnar toda la pastoral ordinaria en las diferentes diócesis. Como ya explicó el obispo mindoniense en otra ocasión, «tenemos mucho camino que realizar, vivimos un tiempo que nos debe de llevar a caminar más en comunión y unidad compartiendo esperanzas, trabajos y recursos en beneficio de nuestra Iglesia en Galicia».