5 de marzo de 2026,
San Lucio

Ya puedes inscribirte en las peregrinaciones diocesanas para el Jubileo 2025

Ya puedes inscribirte en las peregrinaciones diocesanas para el Jubileo 2025

El delegado para el Jubileo 2025 de la diócesis de Tui-Vigo, Daniel Goberna, ya ha hecho pública la información relativa a las cuatro peregrinaciones diocesanas que se llevarán a cabo con motivo del Año Jubilar que se celebrará en Roma, bajo el lema «Peregrinos de esperanza». Cada peregrinación tendrá un número de plazas limitadas —alrededor de 40 personas— y las personas que quieran inscribirse o solicitar información pueden hacerlo a través del correo info@travelmakers.es o del número de teléfono 986 913 051.

El precio de las peregrinaciones oscila entre los 790 y los 1.170 euros por persona, en función del mes en el que se desee participar. En todos los casos, los precios incluyen habitación doble en régimen de media pensión, así como el traslado en avión desde Vigo a Roma con escala en Madrid. Las fechas son las siguientes:

  • Del 21 al 24 de enero: 790 euros, con alojamiento en Casa San Juan de Ávila.
  • Del 6 al 9 de marzo: 890 euros, con alojamiento en el hotel Caravel.
  • Del 24 al 28 de junio (pensada específicamente para sacerdotes, obispos y seminaristas, aunque las plazas sobrantes se pondrán a disposición del público en general): 1.140 euros, con alojamiento en el hotal Grand Hotel Olimpic.
  • Del 26 al 29 de agosto (peregrinación interdiocesana con las demás diócesis de Galicia): 1.170 euros, con alojamiento en Casa Bonus Pastor.

Además de estas peregrinaciones organizadas por la diócesis de Tui-Vigo, algunas delegaciones diocesanas organizarán peregrinaciones específicas para celebrar el Jubileo de su ámbito pastoral concreto —como puede ser el jubileo de los enfermos, en abril; el de las familias, a finales de mayo; o el de los jóvenes, a finales de julio—. La información relativa a estas peregrinaciones se actualizará a medida que se vayan cerrando las fechas.

El Jubileo ha sido siempre un acontecimiento de gran importancia espiritual, eclesial y social en la vida de la Iglesia. Desde que Bonifacio VIII instituyó el primer Año Santo en 1300 —con cadencia de cien años, que después pasó a ser según el modelo bíblico, de cincuenta años y ulteriormente fijado en veinticinco—, el pueblo fiel de Dios ha vivido esta celebración como un don especial de gracia, caracterizado por el perdón de los pecados y, en particular, por la indulgencia, expresión plena de la misericordia de Dios. Los fieles, generalmente al final de una larga peregrinación, acceden al tesoro espiritual de la Iglesia atravesando la Puerta Santa y venerando las reliquias de los Apóstoles Pedro y Pablo conservadas en las basílicas romanas. Millones y millones de peregrinos han acudido a estos lugares santos a lo largo de los siglos, dando testimonio vivo de su fe perdurable.