23 de febrero de 2024

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San Policarpo
23 de febrero de 2024

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San Policarpo

Aquí estoy, Señor, hágase tu voluntad

Aquí estoy, Señor, hágase tu voluntad

Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2024

Con el lema «Aquí estoy, Señor, hágase tu voluntad» celebramos la XXVIII Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que coincide cada año con la fiesta de la Presentación del Señor, el 2 de febrero. Esta Jornada recuerda el don de las personas consagradas, para la Iglesia y para el mundo.

La Jornada de la Vida Consagrada es una celebración importante en nuestra Diócesis porque los consagrados y las consagradas han entregado su vida siempre, y siguen haciéndolo hoy, para mantener en pie nuestra fidelidad a Cristo y para llevar a cabo el compromiso eclesial con todos los hombres y mujeres, especialmente, con los más pobres. No podríamos entender la realidad y la historia de nuestra Diócesis sin la presencia constante y la radical fuerza renovadora de la vida consagrada. Cada rincón de nuestra Diócesis está marcado por el testimonio vivo de personas consagradas que, con su riqueza de modos y carismas inspirados por el Espíritu Santo, han iluminado la vida de nuestros fieles. La fuerza inspiradora de la vida consagrada es un legado fundamental de nuestra historia diocesana.

Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada nos dicen en su mensaje de este año que la persona consagrada puede decir con plena conciencia: «Aquí estoy». Más aún, recalcan que el «aquí estoy» con toda su fuerza, se convierte en un «aquí estamos». «No solo porque donde un cristiano dice “yo” está diciendo “nosotros”, sino porque el nosotros eclesial y de la Vida Consagrada del momento en que vivimos nos invitan a ofrecernos y disponernos a buscar, procurar y hacer la voluntad divina como comunidad, como pueblo de Dios en camino».

Por lo que se refiere a la segunda parte de la oración, el «Hágase tu voluntad», explica el mensaje de los obispos que encierra un compromiso profético para una Iglesia sinodal en misión. Porque cada persona consagrada recibe el amor y la llamada y su respuesta de amor es, a la vez, individual y comunitaria. También explican que en esa respuesta se busca hacer la voluntad de quien llama, huyendo de caprichos personales y rechazando el pecado y, por supuesto, todo delito. Por todo ello, son conscientes de que se han dado faltas graves en la Vida Consagrada «por las que no nos cansaremos de pedir perdón».

Doy gracias al señor con todos vosotros por el don de la vida consagrada a la Iglesia y al mundo. Y os invito a renovar con alegría vuestra consagración desde lo más hondo del corazón, ya sea en el ámbito de vuestras Comunidades, ya en la celebración diocesana que tendremos en la Parroquia de san Antonio de la Florida de la ciudad de Vigo.

Quiero agradeceros toda vuestra entrega y compromiso con esta Diócesis de Tui-Vigo que es vuestra casa, como bien sabéis. Especialmente recuerdo y pido al Señor por los religiosos y religiosas mayores que nos abrieron caminos de esperanza y lucharon sin desfallecer el buen combate de la fe.

Unidos en la fraternidad y en el gozo de la esperanza.

Vuestro afmo. en Jesucristo,

+ Luis Quinteiro Fiuza,

obispo de Tui-Vigo